caracoles Bourguignon

Caracoles a la Bourguignon

La presentación en la cocina es un aspecto fundamental en la gastronomía francesa. Pequeños detalles como la preparación de un plato de caracoles a la Bourguignon ya nos ofrece un buen ejemplo y marca claras diferencias con otros países mediterráneos donde el caracol es también un asiduo a los platos tradicionales.

Si bien en Cataluña y en otras partes de España encontramos cazuelas o latas de hierro repletas de caracoles de pequeño tamaño, en Francia es habitual encontrarse con un plato redondo con 12 orificios en los que se introduce un caracol en cada uno de tamaño mayúsculo.

Al contrario que en la norma habitual en la cocina catalana o aragonesa, el caracol en Francia ya viene limpio y no es necesario eliminar los intestinos antes de comerlos.

Cuál es el origen de los caracoles en la mesa

Puede que muchos se sorprendan pero el consumo de caracoles como producto alimenticio se remonta a la época recolectora de nuestra Prehistoria. Desde entonces, este animal nos ha acompañado en la cocina francesa y actualmente se estima que se consumen unas 30 mil toneladas de caracoles por año solo en Francia. Sin lugar a dudas, todo un negocio gastronómico.

El origen de la receta tradicional de los caracoles a la Bourguignon procede de la región de Borgoña y la veréis con frecuencia en comidas familiares festivas e incluso durante los días de Navidad.

Cómo se preparan los caracoles a la Bourguignon

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La receta habitual presenta mantequilla, chalotes (cebolla pequeña), un poco de perejil y ajo.

Primero de todo ponemos los caracoles a cocer si no lo están ya y precalentaremos el horno a unos 220 grados de temperatura. Mientras el horno empiece a calentar, cortaremos una chalote en trocitos muy finos, lavaremos y cortaremos de la misma manera el perejil y también un diente de ajo.

Uniremos toda la picada a unos 100 gramos de mantequilla y lo mezclaremos bien. Ya tienes ante ti, una de las bases fundamentales de la gastronomía francesa.

Una vez hemos terminado de cocer los caracoles, los dejamos a un lado o en la nevera para que se enfríen. Los sacamos de la concha y los guardamos en un plato. Seguidamente, con una cuchara procedemos a añadir la mezcla de mantequilla con perejil, chalote y ajo que hemos hecho en el interior de cada una de las conchas de caracol.

Después, colocamos cada caracol en su casita y nuevamente colocamos la mezcla de mantequilla para cerrar la concha.

Una vez hemos terminado de colocar nuevamente los caracoles en su concha y añadido toda la salsa procedemos a poner los caracoles en el horno durante unos 10 minutos.

Si no te quieres complicar la vida, en Douce France ofrecemos caracoles a la Bourguignon ya preparados para que los cocines rápidamente en el microondas. Están riquísimos. ¡Buen provecho!

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